El sacrificio de Noé es una de las nueve escenas del Génesis que Miguel Ángel pintó al fresco en la bóveda de la Capilla Sixtina, datable entre 1508 y 1510. Su tema es el sacrificio que Noé realizó después del Diluvio Universal; un pasaje narrado en el capítulo 8, versículos 20 a 22;1 relacionado con la alianza entre Dios y el hombre y considerado en la exégesis bíblica como una prefiguración del sacrificio de Cristo
Un hombre, a la derecha, lleva en sus brazos una gran brazada de leña. A sus pies, un hombre desnudo está sentado a horcajadas sobre un carnero degollado, y se vuelve hacia su derecha para entregar las vísceras a otro para que las queme. Un segundo hombre desnudo se encuentra arrodillado y agachado para poder asomarse a un orificio delantero del altar desde el que se ve el interior del fogón.
A la izquierda de la escena, en primer término, un tercer hombre desnudo, con notable esfuerzo, lleva hacia el sacrificio a un carnero, que se resiste. Detrás de él hay un toro, dos caballos y un elefante.
Como otras escenas centrales de la bóveda de la Capilla Sixtina, el recuadro está flanqueado por dos medallones (que, en monocromía que simula bronce, representan la Destrucción de Baal y la Muerte de Urías) y rodeado en sus cuatro esquinas por cuatro ignudi (figuras de jóvenes desnudos).
Detalle del fresco
El sacrificio de Noe
Sacrificio di Noe
MIGUEL ANGEL hacia 1508-1510
.Fresco -Renacimiento
1.70 m x 2.60 m.
Capilla Sixtina
Vaticano

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